domingo, 13 de enero de 2008

Dios salve a la princesa


En aquel reino, todos desean aunque sea verla por algún instante, sus encantos a nadie dejan indiferente, hombres y mujeres, jóvenes y ancianos, plebeyos y nobles sin distinción alguna, pero por motivos protocolares y de seguridad por cierto aquella ocasión se torna lejana. Es por eso que tal vez muchos villanos y burgueses se proponen como gran meta poder ser aceptados en una de las fuerzas de elite del reino, que es la guardia real, que entre sus grandes misiones tiene la de velar por la seguridad de ella, la princesa, a quien todos admiran y de por supuesto como buen vasallo, servirle en todo cuanto menester tuviera Su Alteza.
Bueno, se cuenta en algunos confines que algún vasallo, de nombre desconocido habría ganado un pedacito de su inalcanzable corazón y que existiría entre ellos algún romance no confirmado, pero cada uno desde su propio lugar escribe una carta al otro.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Mi amorcito beio

q lindo escribe por casualidad yo soy esa princesa?

jejej

beshitos te amoooooooooooo\

andreita

Fiel vasallo dijo...

Mmmm, puede ser, por que no.

Hermosa, te amo